Aelwyn, una hechicera capaz de romper maldiciones, se ocultaba en la miseria. Cuando el noble maldito Kael la atacó a ella y a sus hijos, selló su destino. Ante el altar de sanación, Aelwyn no llegó para curarlo, sino para condenarlo. Convertirá la maldición de Kael en su arma para exponer la verdad y aniquilar a la élite corrupta.