¡Qué tensión más brutal en este episodio de Genio médico supremo! Ver al protagonista en silla de ruedas manteniendo la calma mientras el antagonista llora y suplica es una clase maestra de actuación. La llegada del anciano con el cuchillo eleva el peligro al máximo, pero el giro final donde cae derrotado es simplemente épico. La dinámica de poder en la sala está perfectamente construida, demostrando que la verdadera fuerza no necesita músculos.