La tensión en el patio es insoportable. La joven vestida de blanco parece estar al borde del colapso mientras el anciano la mira con decepción. Pero justo cuando todo parece perdido, la llegada de los hombres de negro cambia el juego por completo. Ver al hombre mayor con el traje marrón arrodillarse y levantar esa caja amarilla con tanto respeto me dejó sin aliento. Es un giro de guion magistral que redefine todas las relaciones de poder en Genio médico supremo. La expresión de shock en los rostros de los antagonistas lo dice todo: acaban de perder el control de la situación. ¡Qué final de episodio tan espectacular!