El reencuentro en el campo de golf es tan tenso y lleno de emociones encontradas. Andrés parece preocupado por Dulce pero ella oculta algo importante. Me encanta cómo desarrollan la trama en Dulce, mía o de nadie, cada gesto cuenta una historia diferente sobre su pasado compartido.
¿Por qué trabaja ella como caddie si está de vacaciones? Hay mucho misterio aquí. Andrés intenta protegerla pero su severidad asusta un poco. Viendo Dulce, mía o de nadie, me quedé enganchada con este secreto familiar que mencionan sobre el tío.
La disculpa de Andrés fue necesaria para calmar el ambiente. Se nota que le importa mucho más de lo que dice realmente. La escena donde le ajusta la gorra es muy tierna. Dulce, mía o de nadie tiene momentos dulces entre tanta tensión dramática inesperada.
Ese jugador de negro al final cambió todo el ambiente de la escena. Celos inmediatos. La mirada de Dulce es de preocupación profunda. En Dulce, mía o de nadie nunca sabes quién es el enemigo realmente. ¡Qué final de episodio tan bueno!
La química entre ellos es innegable aunque hayan pasado muchos años. Él es presidente ahora pero la trata con cariño especial. Estoy viendo Dulce, mía o de nadie porque necesito saber qué pasó con el tío desaparecido en la trama.
Me gusta que no sea una relación perfecta desde el inicio. Hay conflictos familiares de por medio. La actuación es muy natural en este campo de golf verde. Dulce, mía o de nadie logra capturar esa nostalgia de amigos de infancia separados.
El vestuario está muy bien elegido para el golf principalmente. Andrés se ve muy elegante en blanco siempre. La historia se pone interesante con lo del hermano. Siguiendo Dulce, mía o de nadie para ver si resuelven el misterio pronto.
Dulce parece triste cuando habla de su madre claramente. Hay mucha carga emocional en sus ojos. La producción de Dulce, mía o de nadie cuida mucho los detalles emocionales de los personajes principales aquí en la pantalla.
La interrupción fue brusca pero esperada por todos. El recién llegado no quiere a Andrés cerca de ella para nada. La tensión sube de nivel rápidamente. En Dulce, mía o de nadie el romance viene con peligro incluido siempre para ellos.
Definitivamente mi nueva serie favorita del momento. El ritmo es bueno y no aburre nada. Quiero saber la verdad sobre el paradero del tío. Dulce, mía o de nadie tiene todos los ingredientes para un éxito total ahora.