La tensión en esta escena es insoportable. Ver a la villana en rojo humillar a la novia con tanta crueldad da mucha rabia, pero el momento en que se apagan las luces y entra el esposo con sus guardaespaldas es pura satisfacción. El cambio de poder es instantáneo y la cara de terror de la antagonista no tiene precio. Definitivamente, (Doblado) Mi marido mendigo es un magnate oculto sabe cómo entregar esos momentos de justicia poética que tanto nos gustan. La actuación y la dramática musical hacen que no puedas dejar de mirar.