¡Qué tensión más incómoda! La entrevista en Cambio brusco empieza normal pero rápidamente se convierte en un caos. El piloto visiblemente nervioso, la presentadora tratando de mantener el control y ese asistente con cojines naranjas... ¿en serio? Y cuando saca el teléfono para buscar remedios para hemorroides en plena grabación, me morí de risa. La mirada cómplice del tipo del traje azul lo dice todo. Esta serie captura perfectamente esos momentos donde todo sale mal pero no puedes dejar de mirar. ¡Adictivo!