La química entre Annie y su jefe es innegable, pero la llegada del compañero interrumpe el momento con una dosis de realidad cómica. Me encanta cómo Alpha, ella no era la elegida maneja estos giros inesperados que mantienen la trama fresca. La expresión de confusión de ella al final lo dice todo, una mezcla perfecta de drama y humor que engancha desde el primer segundo.