Valeria Montoya viajó al extranjero para crear la cura de Cami, pero al volver descubrió que su esposo trepador, Teresa Duarte, su familia y la hipócrita Amelia Rivas habían torturado a Camila Montoya hasta dejarla sin juicio. Entonces se volvió la "Princesa Suprema", aplastó a los culpables y le dejó todo a su hija.