Para vengar a sus padres, la esclava Valeria sedujo al Marqués de la Paz, Diego Montoya. Lo usó como su arma contra la Residencia del Primer Ministro, pagando con su cuerpo y astucia. El día de su boda, él fue encarcelado y ella lo traicionó para sobrevivir, ignorando que su escape ya estaba planeado por él. Ella se creía la jugadora, pero no sabía que él estaba dispuesto a ser su peón.