Cristian Montes, el Rey del Puño del Norte, regresó a casa y encontró a su esposa Valeria Vega asesinada. Comprendió que sus años de lucha habían creado muchos enemigos. Siguiendo el último deseo de Valeria, dejó el mundo marcial y se mudó al Norte. Pero incluso en el retiro, los problemas lo encontraron. Finalmente, se vio obligado a romper su paz y despertó una vez más al mundo marcial del Norte.