Mi dolor, tu castigo Página 367 episodios en total

Episodio 41-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 42-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 43-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 44-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 45-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 46-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 47-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 48-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 49-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 50-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 51-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 52-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 53-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 54-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 55-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 56-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 57-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 58-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 59-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 60-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.
