Mi dolor, tu castigo Página 267 episodios en total

Episodio 21-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 22-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 23-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 24-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 25-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 26-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 27-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 28-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 29-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 30-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 31-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 32-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 33-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 34-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 35-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 36-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 37-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 38-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 39-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.

Episodio 40-Mi dolor, tu castigo
Elena García se despertó en una novela, atada a Luis Pérez por un Intercambio Sensorial. Su dolor era el suyo, su sufrimiento su condena. Bajo el fuego compartido, cada mentira —la heredera falsa, la deuda de vida— se consumió. Mientras él agonizaba entre verdades tardías, ella firmó el divorcio, tomó los diez mil millones y volvió a casa. El mundo del libro nunca fue el mismo.
