Héctor Valcárcel, el Dios Marcial, fue traicionado por su Demonio Interior y acabó dentro de Adrián Serrano, el inútil de la familia. Despreciado por todos, Adrián arrasó en el Torneo del Clan y derrotó a Gael Barragán. Héctor venció al demonio, se desvaneció y dejó todo su poder a Adrián para darle una nueva vida.