El biólogo Jaxson sufrió una traición mortal y regresó de la tumba con poderes oscuros. Su enemigo, el tirano Caleb, destruyó el único suero vital, pero descubrió demasiado tarde que la sangre de Jaxson era la cura para su hija. Para salvarla, el opresor tuvo que arrodillarse ante el hombre que condenó.