Ella lo recogió del barro y lo llamó "mudo". Él la amó. Una noche de lluvia, ella rompió su futuro y lo expulsó. Años después, él regresó como el abogado perfecto, tendió una red y la acorraló. Ella, periodista, usó su pluma para desenterrar la verdad del pasado. Entre las ruinas, el fuego renació.