Wang Gensheng mató a una serpiente y encontró un ginseng milenario. Ignorando las súplicas de Sun Yuezhen, se lo llevó, desatando la venganza de un espíritu ancestral. Pronto, una aterradora aparición y una enfermedad incurable lo atormentaron. Un misterioso taoísta, Wang Mazi, le ofreció como solución devolver el ginseng. Pero, ¿cuáles son las verdaderas intenciones del taoísta?