Serafina Cruz, la única Deidad Suprema del Cielo Supremo, dio su esencia a Elías Soto para salvarlo y lo convirtió en el Dios de la Guerra. Pero Elías la traicionó con Ana y mató a su bestia espiritual Luna. En la ceremonia del Guerrero Celestial, Serafina activó el Pacto de Sangre, recuperó su poder y lo humilló. Con la ayuda del Soberano del Abismo, derrotó la conspiración de Elías y resucitó a Luna. Serafina y el Soberano unieron los reinos y protegieron el mundo juntos.