Carmen García crió sola a su hija Dolores. El día que la llevó a la Sucursal del Instituto N.º 1, la escuela y su hija desaparecieron. La policía negó la existencia de la sucursal. Carmen fue a la Sede Central, la encerraron en un psiquiátrico y murió aplastada por una maceta. Renació ese mismo día y juró proteger a su hija y descubrir la verdad.