Claudia Navarro vivió engañada durante veinte años por un acta de matrimonio falsa. Tras fallar una revisión laboral, descubrió que Ricardo Salvatierra estaba casado legalmente con Verónica Molina y que su hijo Diego lo sabía. Aceptó un puesto en el extranjero, regresó como ejecutiva, reveló el fraude y logró que los culpables pagaran ante la ley.