Camila García, empresaria que construyó su imperio desde cero, confió su empresa a su hija adoptiva Alicia. En un viaje, encontró a una mujer herida con una marca idéntica a la de su hija perdida. La investigación reveló que era su verdadera hija. Mientras tanto, Alicia y su prometido disfrutaban en el extranjero, sin saber que su mundo estaba a punto de derrumbarse.