Elena nació con un poder capaz de destruir el mundo, pero lo selló en un brazalete y se ocultó como plebeya en la Academia Aethergard para escapar de un matrimonio arreglado. Sienna, hija de una sirvienta, robó su identidad y fingió ser una santa. Cansada de sus abusos, Elena rompió el sello y aplastó a la impostora.