Los naturales y los modificados vivían en mundos separados. Orion Solari, un humano natural considerado incapaz de pilotar una mecha, fue abandonado por la humanidad, despreciado por los modificados y humillado por su sangre. Pero cuando la humanidad enfrentó la extinción, el que todos desecharon se levantó en una mecha, derribó a la Madre Colmena y se convirtió en el único salvador.