Marisa Solís, para salvar a Leonardo Soto, se casó con su hermanastro César Cortez, engañado por su prima Mireya Solís. César la torturó y causó su aborto. Tras múltiples heridas, Marisa concibió de nuevo. Leonardo despertó, supo su sacrificio y la protegió. Mireya y César pagaron; Marisa y Leonardo se reconciliaron.