Ana García llegó al Confín del Norte, amó a Javier López y tuvo seis hijos. Un malentendido la separó con tres de ellos. Tras tres años, regresó por hierbas y se reencontró con él. Venció los prejuicios del Consejo de los Ancianos Lobos de Nieve, despertó su poder ancestral y reunió a su familia. Los ocho vivieron felices.