El Imperio del Sol fue atacado por enemigos del mar. La corte entró en pánico y los generales no hallaron salida. Sebastián Vega, el hijo del Duque de la Mar, siempre menospreciado, zarpó al frente. Con su poder, derrotó a los invasores, aseguró las costas y protegió el reino. El muchacho que nadie respetaba se convirtió en el héroe que todos necesitaban.