Fabián Rojas, un guerrero arrogante, perdió a su esposa y se clavó clavos de acero para sellar su fuerza. Cayó en la pobreza hasta que Elena Márquez lo acogió. Para defenderla y a la ciudad de la traición y la invasión, arrancó los clavos, derrotó a los enemigos y tomó el mando. Comprendió que el verdadero guerrero protege a su pueblo. Partió al frente con Elena.