Valeria Salazar, una huérfana, fue abandonada por su madre. Alejandro Vega, un hijo despreciado, fue manipulado por la misma mujer. Ella se acercó a él para vengar a su padre y destruyó su vida. Luego desapareció. Años después, él la encontró y la encerró en la misma casa donde todo comenzó. Se llamaron “hermanos”, se odiaron y se amaron. Pero la verdad era más oscura: el asesino de su padre era otro. Juntos, enfrentaron al enemigo y descubrieron que el odio era solo un disfraz del amor.