Ana Sánchez, princesa heredera, creció amada por su familia. En su fiesta de quince años, su barco chocó con un puente y hallaron un cadáver. Un barquero, antes de morir, la implicó en el crimen. Para descubrir la verdad, escapó del palacio y viajó a la Prefectura de la Isla, donde desveló una gran conspiración oculta bajo el esplendor del imperio.