Mario, desesperado por encontrar a su hija Luz, perdida hace 20 años, se niega a abandonar su casa en ruinas, creyendo que es el único lugar donde su hija podría regresar. Alberto, a cargo del proyecto de demolición, lo presiona para que se mude, amenazando con derribar la casa en tres días. Mario, con un corazón roto y determinación, se enfrenta a la cruda realidad de que su hija podría estar muerta, pero jura no rendirse.¿Podrá Mario encontrar a Luz antes de que su casa sea demolida?