Mateo Herrera defendió la Fortaleza del Cazador durante cien años y alcanzó el Nivel Divino. Su familia lo obligó a ceder sus méritos a su hermano Lucas, y él aceptó solo tras firmar el Acta de Ruptura. Mientras Lucas fue nombrado Rey Leal, las bestias atacaron y la fortaleza cayó. Mateo, ya por encima del Nivel Divino, regresó, derrotó al Emperador Bestia con un dedo y todos se arrodillaron ante él.