Sofía Ruiz, hija legítima de los Ruiz, quedó huérfana de madre. Cayó en una trampa de su malvada hermanastra y tuvo un encuentro con el guerrero Luis García, con quien tuvo un hijo. Cinco años después, Luis supo del niño y lo buscó. En el reencuentro, Sofía y Luis se enamoraron. Finalmente, se reconocieron y tanto Sofía como su hijo fueron los consentidos de la casa García.