La Veterinaria Sofía Salcedo confundió al príncipe heredero semidemonio Adrián Valcárcel con un perro. Un beso accidental le robó su núcleo demoníaco, obligándolo a permanecer a su lado para sobrevivir. Mientras él buscaba vengar a su madre, la difunta emperatriz, la Gran Consorte Alba y la heredera legítima Jimena Vargas conspiraban contra ellos. ¿Nacería el amor de esta peligrosa dependencia?