Eva crio sola a su hija Olivia, guardando un secreto: fue madre después de una noche con Lewis, un príncipe gato. Tres años después, él llegó al mundo humano buscando un tesoro robado y descubrió que Olivia era su hija. Entre malentendidos, peleas y una rival llamada Bella, la pareja reavivó el amor, recuperó el tesoro, hizo justicia y formó una familia feliz.