El empresario Álvaro invirtió su fortuna para sacar a su pueblo de la pobreza. Durante años los ayudó desinteresadamente, pero fue traicionado por las mismas personas a las que salvó. Con el corazón roto, les retiró todo su apoyo, dejándolos en la ruina. Ahora, decide ayudar a un pueblo vecino que sí lo valora. Allí no solo tiene éxito en su carrera, sino que también encuentra el amor.