La tensión en esta escena es increíble. Ver al general sudar de miedo mientras el protagonista sonríe con tanta arrogancia me tiene enganchado. La aparición de ese ejército de monstruos de colores en ¡Surge, mi ejército de bestias! le da un toque único y divertido al caos urbano. Me encanta cómo la rubia llega justo para cambiar la dinámica del poder. ¡Qué final tan épico y visualmente impactante!