La tensión romántica entre los protagonistas es insoportable de lo buena que está. Desde la despedida en la casa hasta ese momento íntimo en el vehículo, la química es eléctrica. Me encanta cómo en Renacer: mi turno de ganar manejan estos silencios que dicen más que mil palabras. La mirada de ella al recibir la tarjeta negra cierra la escena con un misterio que me tiene enganchada. ¡Necesito ver el siguiente episodio ya!