¡Qué final tan brutal! Ver al protagonista, cubierto de sangre y con esa mirada dorada desafiante, levantando el dedo medio ante el ojo celestial fue simplemente icónico. La tensión en ¡Ríndanse ante su Dios Profano! se siente en cada fotograma, desde las hordas de monstruos hasta la explosión de energía. Me encanta cómo en la aplicación netshort puedo encontrar joyas con esta calidad de animación y tanta actitud. Definitivamente, este personaje no sigue reglas, ¡las rompe todas!