¡Qué entrada tan brutal! Ver a la chica unicornio derribar al profesor con un solo golpe fue épico, pero la verdadera sorpresa es el protagonista. En ¡Ríndanse ante su Dios Profano! no esperábamos que un estudiante aparentemente normal invocara demonios tan poderosos frente a toda la escuela. La cara de terror del rubio al ver al león de fuego y a las hadas oscuras lo dice todo. La tensión en el estadio se siente real, y ese final con el protagonista sonriendo mientras sus aliados lo rodean es pura arrogancia divina. ¡Quiero ver más!