¡Qué intensidad! Ver cómo el protagonista rompe sus cadenas y castiga a los traidores es pura catarsis. La escena donde absorbe la energía del villano y luego rescata a la chica con ese aura oscura es icónica. En ¡Ríndanse ante su Dios Profano! la animación brilla con colores vibrantes y efectos épicos. La transformación final de ella con el cuervo gigante me dejó sin aliento. Definitivamente, una obra maestra visual que engancha desde el primer segundo.