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No soy la fea, soy la superestrella Episodio 22

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No soy la fea, soy la superestrella

Por su madre, Valeria se hizo la fea. Tomó a Mateo como la luz en su vida gris, hasta que descubrió que Mateo la usaba como escudo para proteger a su verdadero amor. Al despertar, Valeria decidió dejar la máscara y abrirse paso en la actuación. Ganó el premio como mejor actriz. Arrepentido, Mateo quería recuperar a Valeria. Pero ella, firme en su camino, seguiría adelante sin mirar atrás.
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Crítica de este episodio

La perla que no se rompió

Ella lleva tres collares de perlas, guantes negros y una sonrisa de cristal. Mientras habla al micrófono, sus ojos brillan con calma… pero sabemos lo que vimos: el gesto frío del hombre en traje, la mirada desgarrada de la otra mujer. En *No soy la fea, soy la superestrella*, la belleza es armadura, no debilidad. 💎

¿Quién es la verdadera protagonista?

El público aplaude a Su Wan, pero la cámara se detiene en la cara de la otra actriz, con lágrimas contenidas y labios temblorosos. El hombre en negro interviene como juez moral… pero ¿quién escribió el guion? En *No soy la fea, soy la superestrella*, el rol principal no siempre está en el centro del escenario. 🎭

El trofeo pesa más que el corazón

Sostiene el premio con ambas manos, guantes negros, postura impecable. Pero sus hombros están tensos, su respiración, controlada. Detrás de ella, el público observa en silencio. En *No soy la fea, soy la superestrella*, cada estrella tiene una sombra… y esta vez, la sombra habla más fuerte que el discurso. 🏆

El dedo que cambió todo

Un simple gesto: su dedo apuntando, ella retrocediendo, el aire helado entre ellos. No hubo gritos, solo miradas que cortan como cuchillos. En *No soy la fea, soy la superestrella*, el poder no está en el premio… está en quién decide quién merece estar en el foco. 🔪

El brillo de la traición en el pasillo

Cuando Su Wan recibe el premio con elegancia, su sonrisa es perfecta… pero en el pasillo, la otra actriz llora con los ojos rojos mientras él le señala con dedo acusador. ¿Fue un error? No. Fue una escena calculada. En *No soy la fea, soy la superestrella*, el éxito siempre tiene un precio oculto. 🌟