Al principio vemos a Fang Shuo hablando emocionado, luego su foto en una lápida. Pero esa foto... ¡cambia de expresión! Y la chica en el funeral parece saberlo todo. ¿Es un fantasma? ¿Un engaño? Mi novia, mi diablita juega con nuestras expectativas de manera brillante.
Mientras todos lloran en el funeral, ella sonríe. Mientras todos guardan silencio, ella habla. La contradicción entre su comportamiento y el de los demás crea una tensión increíble. ¿Qué secreto esconde sobre Fang Shuo? Mi novia, mi diablita nos mantiene al borde del asiento.
Este funeral parece más una obra de teatro que un entierro real. La protagonista desafía todas las normas sociales, hablando con el difunto y desafiando a los presentes. Su actitud rebelde y misteriosa es el corazón de Mi novia, mi diablita, una historia que no deja indiferente a nadie.
La joven en el funeral actúa de manera extraña: se sienta frente a la tumba, sonríe, incluso parece estar coqueteando con el difunto. Los demás asistentes la miran con horror y confusión. ¿Es una actriz malvada o sabe algo que nosotros no? Mi novia, mi diablita nos tiene enganchados con este misterio.
La escena del funeral de Fang Shuo es tensa y llena de secretos. La chica de negro no llora, sino que sonríe y habla con la lápida como si estuviera viva. Los demás asistentes parecen confundidos y asustados. ¿Acaso Fang Shuo no está realmente muerto? En Mi novia, mi diablita, nada es lo que parece a primera vista.