Marina y Paula atravesaron el año del hambre y unieron fuerzas. Salvaron a un joven rico y a dos hermanos fugitivos que fingieron amnesia. Con ideas modernas superaron la crisis y fundaron un granero con Baltasar, pero él lo usurpó y los hermanos fueron descubiertos. Ellas viajaron a la Ciudad Imperial, pidieron ayuda, aclararon todo y regresaron para abrir el granero y salvar al pueblo.