En un tenso encuentro familiar, Silverio revela su resentimiento hacia su tía, acusándola de menospreciarlo y arruinar sus proyectos. A pesar de su arrepentimiento posterior, la relación familiar está fracturada y Silverio culpa a Lina Cruz de todos sus problemas, llevando la situación al límite.¿Podrá Silverio reparar el daño causado o su odio lo consumirá por completo?