Lucía descubre que su hija María prefiere los regalos de la señorita Elena sobre los suyos, lo que la entristece profundamente. A pesar de esto, accede a acompañar a María y a su padre al festival, prometiendo ser una buena madre, aunque su relación con Andrés parece tensa.¿Podrá Lucía superar el dolor de sentirse desplazada en el corazón de su hija?