En *La espada vengadora*, la tensión no proviene de los golpes, sino de las miradas: el anciano con cejas grises, la joven vestida de azul que sonríe antes de atacar 🗡️✨. Cada gesto es un verso, cada caída, un suspiro del público. ¡Qué arte el de hacer que el corazón late al ritmo del tambor!