Elena, la canciller, y Su Majestad fingen una relación íntima para engañar a los vigilantes, pero en el proceso, descubren una conexión genuina y pasión entre ellos. Elena, normalmente reservada, se permite ser ella misma y disfrutar de su feminidad con el rey, quien promete apoyarla para que sea auténtica en el futuro.¿Podrá Elena mantener su verdadero yo mientras consolida su posición en la corte?