Aurelio se escondió de Selene, selló su poder y vivió como sirviente en un dojo. Años de burlas lo marcaron; hasta su propia hija lo creyó cobarde. Cuando ella despertó su talento, Tomás la hirió. Aurelio se la cobró en secreto. Al día siguiente, la madre de Tomás llegó con expertos para tomar el dojo. Sin salida, Aurelio rompió el sello y arrasó.