En 2125, una bestia similar a un dragón emergió del fondo del océano. Los misiles no la alcanzaron. Los satélites la perdieron de vista. Cuando el mundo perdió toda esperanza, los líderes desclasificaron un archivo: Carlos. Hace 25 años, era un científico. Se inyectó el gen de una criatura antigua y sobrevivió. Desde entonces, permaneció sellado en el fondo del mar. Ahora, solo él podía enfrentar a la bestia.