La tensión entre los protagonistas es palpable desde el primer segundo. Verlos sentados en silencio, evitando mirarse, duele más que cualquier grito. La escena retrospectiva al aula con la chica llorando tras la llamada telefónica rompe el corazón. La actuación transmite una tristeza profunda y real. En El reencuentro despierta el corazón, cada detalle cuenta una historia de amor no dicho y dolor contenido. La escena final con ella llorando sola es devastadora. Una obra maestra del drama romántico.