El otro lado del mundo siniestro
Un joven común llamado Leo Campos, al ser transportado a un mundo postapocalíptico repleto de siniestros, descubrió que podía ver "el otro lado de la realidad": las terroríficas criaturas de grado S se le revelaban como hermosas muchachas.
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Cuando el pitch se vuelve maldición
El rosa no es solo color, es una advertencia: si te acercas demasiado al 'Plan de activos', te conviertes en parte del inventario. El otro lado del mundo siniestro nos recuerda: en negocios, hasta los clientes tienen ocho patas y mirada vacía. 😅📉
La pizarra que cambió todo
Una frase escrita con polvo y electricidad, y el mundo se derrumba. El otro lado del mundo siniestro juega con lo absurdo como arma narrativa: ¿OPI? Sí, pero con sangre fría y chaleco negro. La tensión no está en el combate, sino en la explicación. 📉✨
¿Preguntas o pánico?
Los signos de interrogación flotando no son efecto especial: son el reflejo de nuestro cerebro al escuchar 'valor de marca' y 'precio vitalicio'. En El otro lado del mundo siniestro, hasta las arañas toman notas. ¡Y nadie levanta la mano! 🕵️♂️🪶
Del templo al balance general
Linternas rojas, reverencias sinceras… y luego, ¡BAM! Un plan de salida a bolsa con efectos especiales. El otro lado del mundo siniestro reinterpreta el ritual como negocio: lo sagrado ahora tiene ROI. Hasta los fantasmas llevan KPI. 🏯📊
El profesor de finanzas más aterrador
¿Quién hubiera pensado que una clase sobre OPIs terminaría con arañas humanas y un grito épico? El otro lado del mundo siniestro mezcla terror, comedia y economía en una sola pizarra. ¡Hasta el anciano se queda con cara de ¿qué?! 🕸️💥